13 mayo 2026

Un día cualquiera

Ventas de Huelma Monumento a 
los ciclistas 2004
En este tiempo he vuelto a los caminos que recorrí y disfruté hace tiempo, primero durante mi larga carrera como ciclista, generalmente con Pedro y a veces, pocas, con nuestra pequeña peña ciclista de la que Pedro había sido nombrado capitán por el Curro, y más tarde, recorrí otros caminos con los pies solamente, sin bici

Ahora salgo al campo para hacer fotos. algunas veces sola, con miedo a que un cultivador de esta planta que crece en nuestras tierras me de un día un susto, y otras veces salgo con mi grupo del taller de fotografía de Maracena, TAFOMA,  

Hoy, por ejemplo, he estado en el Temple. Para los ciclistas de hace años era un lugar favorito porque la carretera que lleva desde La Malahá a Ventas de Huelma, y mas tarde a Agrón, no tenia apenas tráfico y el asfalto estaba en buenas condiciones para las bicis de carretera, nuestras primeras bicis, las únicas que había entonces.

Ahora la ruta es intransitable: los camiones entran y salen del Polígono de Escúzar camino del Puerto de Motril o de las autovias y ya se ha acabo la tranquilidad. 
Tengo pocas fotos de aquellos días en los que salíamos de nuestra casa en el camino de Ronda y hacíamos esas rutas con viejos ciclistas en grandes peñas, con los que quedábamos en una cafetería de la Caleta. Aquellos hombres mayores no paraban de darme consejos sobre mi manera de levar la bici. Nunca les parecía bien cómo llevaba los piñones, n
i los cambios , ni la postura de mis pies, ni nada - Niña, que vas muy dura, Niña, que vas muy blanda. Yo ya no era tan niña; volví a la bici, que había sido una afición de adolescente,  con 35 años, pero para ellos yo debía de ser de la edad de sus nietas.   

Guardo muy buenos recuerdos de aquellas primeras rutas, aunque mi bici era muy grande para mi, yo no tenía ropa apropiada porque solo había culottes y maillots para hombre, mis zapatillas eran la talla mas grande de las de niño, y el sillín me dolía como a cualquier novato ciclista que se precie. 


Ciclistas y fotógrafos por los caminos


Nuestro guía


Lirios silvestres

Por allí está la Axarquía, el Lucero, la Maroma ...

Los Bermejales desde la Torre de Agrón

Hoy he vuelto por esos caminos y he hecho 300 fotos de las que tiraré 280, que no valen nada, porque hacer fotos es como rascarse: una vez que empiezas, ya no puedes parar. Y si me ponen delante de un buen paisaje, lleno de flores de esta bendita primavera y de campos verdes, encinas, pistachos, lomas y hasta una torre y un pantano, ya no tengo manera de decirme a mi misma --¡¡PARA, STOP!! Pedro lo hacia, pero el grupo con el que yo hago estas rutas son iguales o peores que yo ¡y no tienen prisa!

Ya no tengo bici, pero sigo disfrutando de estos paisajes maravillosos y de las fotos, otra de mis grandes aficiones. 

En la Torre de Agrón

Hoy he vuelto al pasado. Misma placa, mismo pueblo, 22 años mas tarde